libros que no ha escrito Eugercio

A decir verdad, estoy en un aprieto de tres pares de... libros.

 

Presentación de los libros de Eugercio

 

A VER CÓMO SALGO DE ESTA...

¡Mira qué bailecito más molón!

 

Tras este patético intento de entretenerte cuyo trasfondo es ocultar la realidad, debo sincerarme...
¡Soy un triste escritor novel! ¡Aún no he publicado nada! ¡Estoy más verde que la confesión que acabas de leer con un semblante contrariado que prefiero apartar de mis pensamientos!

Pero bueno, ya que estamos, aprovecho para hacerte una nueva confesión: esta web constituye para mí una especie de tribunal donde tú eres el juez que ha de absolverme o condenarme. (Por cierto, el monigote del bailecito es idéntico al del del juego del ahorcado, espero que esta semejanza no sea un mal presagio.)

Por ahora solo están en tela de juicio los contenidos de Cadenas de papel, pero si logró seducirte con mi verborrea juzgarás la valía de mis futuras publicaciones, que es precisamente de lo quiero hablarte en esta huera sección cuyo fondo, como puedes comprobar, está tan lleno de desconchones como mi currículum literario.

Escaparate de mis futuras publicaciones

Durante cinco años emulé a Forrest Gump, pero no corriendo sino dándole a las teclas;  hasta que me dije: «Necesito una web de escritor».

Así fue la cosa, a mediados de 2013 me lié a escribir como si no hubiera un mañana y cuando  quise darme cuenta había completado un puñado de relatos, una novelette (obra que, por su extensión, está entre medias del relato y la novela corta), una trilogía de novelas cortas y una señora novela (mi ópera prima).

En las cunetas de este trance literario quedaron desperdigadas muchas ideas, fragmentos y borradores que tendrán que hacer cola, porque ha llegado el momento de rematar la faena: he decidido autopublicarme.

Lo primero en ver la luz será la novelette, cuyo título definitivo es TERRORHOME.  A finales de 2019 abordaré las fases de corrección, maquetación y promoción de esta obra memorable, la primera que concluí de manera satisfactoria. Si todo va bien, estará disponible la próxima primavera (2020).

El segundo lugar de mi lista de publicaciones lo ocupa mi primera novela: RIGOR MENDICARE. Mi intención es enviarla a una editorial independiente que se financia mediante campañas de crowdfunding (Libros.com). De esto me ocuparé a comienzos del 2020. Si el proyecto no sale adelante exploraré otras vías.

Ya para el 2021 tengo previsto publicar la primera entrega de una trilogía de novelas cortas que, de manera provisional, he titulado PAN Y CAMINO.

Ya conoces mis previsiones, mientras tanto puedes leerme en las secciones del blog donde escribo ficción: Apurito Montoya y Liberto Vagamundo. En ambas publico historietas y pequeños relatos de mi cosecha.

Por otro lado, en la sección Irreverencia Literaria hablo de novela contemporánea y realismo sucio.

 

RECONOCIMIENTOS LITERARIOS

Como casi todos los escritores noveles, a veces participo en la lotería de los concursos literarios. Tuve suerte con Relojes de pared, relato ganador del IV Concurso de Historias del viaje, organizado por el Club de escritura Fuentetaja.

Y aquí puedes leer microrrelatos de mi puño y letra. Algunos resultaron premiados, finalistas o fueron publicados en alguna antología.

 

Acerca de la autopublicación

¡Me gustaría ser fichado por una gran editorial!
¡Me encantaría que mis futuras obras se vendieran como churros!

¡Toma y a quién no! Podría dedicarme a escribir hasta el fin de mis días o hasta que la psique aguantase y solo sería importunado durante las campañas de promoción: entrevistas, firmas y demás embolados que, por muy abominables que parezcan, seguro que no son nada en comparación a lo que tuve que padecer, por ejemplo, en las fábricas insulsas donde ejercí de operario o en las cocinas donde me fui consumiendo hasta que dije basta.

Ahora mismo la vida me sonríe, puedo dedicarme a escribir, sin embargo debo ocuparme de un sinfín de aprendizajes, estratagemas, complejidades tecnológicas y vericuetos legales que aunque corren paralelos a la narrativa te roban tanto tiempo que te alejan de ella.

Qué remedio, en los tiempos que corren para labrarse una carrera de juntaletras resulta imprescindible pasar por el aro del blog y las redes sociales, un engorroso contorsionismo que requiere una inversión de tiempo y energía de tal magnitud que date por jodido/a si no puedes o no sabes delegar.

Es innegable que, como a todo Cristo, me hubiera gustado llegar y besar el santo, pero las cosas de palacio van despacio, para que una editorial de las gordas (o incluso de las chicas) se fije en un sin nombre, o escribes a un nivel estratosférico o cumples una serie de requisitos comerciales que, por norma general, los escritores noveles estamos lejos de cumplir.

Dicho esto, vamos al auténtico meollo del asunto:

Con la intención de publicar una de mis novelas (la que juzgue más idónea para tal fin), elaboré y envié una propuesta editorial a una docena de editoriales previamente seleccionadas. Me costó un huevo lo suyo, pero no saqué nada en claro de aquel intento.

Podría haber insistido con otras editoriales de menor envergadura, pero no lo hice, preferí invertir mi tiempo y esfuerzo en crear la casita digital en la que, hoy día, puedo publicitarme como escritor.

Por si no lo sabes, esta es la prototípica respuesta que recibimos los noveles cuando probamos fortuna: «Su obra no se ajusta a nuestra línea editorial». En mi opinión, darse a conocer por uno mismo es más realista que esperar a que suene la flauta. Promocionarse cuesta un trabajo indecible, pero, según los expertos del marketing literario, un buen trabajo se traduce en resultados. Espero que estén en lo cierto.

Acabo de delatarme, yo también espero. En realidad nadie se salva de esperar. Después de todo, en cuestión de resultados se trata de insistir y esperar, dar cera y pulir cera.

No hay otro secreto. Yo al menos no lo conozco.

Gráficos de pngtree.com

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