Microrrelatos divertidos y cortos encabezados con la ilustración de un malabarista de aire bohemio rodeado por esferas con objetos y personajes absurdos, entre ellos un zapato, un héroe y una cerveza.

7 microrrelatos divertidos y cortos

Jon Fusta: antihéroe de Prosa Visceral

Dando guerra en el bando de las letras

Estos siete microrrelatos divertidos y cortos combinan la sátira, el absurdo, la escatología y un humor corrosivo. Todos nacieron de observar la realidad cotidiana hasta descubrir su lado más ridículo o disparatado.

Siete microrrelatos divertidos y cortos

También en versión ilustrada

Estos microrrelatos cuentan también con una versión ilustrada que amplía y, en algunos casos, completa el juego narrativo. Al final de cada texto puedes verla o descargarla.

HUMOR SATÍRICO

—¿A qué te dedicas?
—Participo en una obra social.
—¡Vaya! ¿Qué clase de obra?
—Cerveza.
—¿Cómo?
—Trabajo en una fábrica de cerveza barata. Gracias a nosotros, miles de obreros explotados tienen acceso al alcohol que les ayuda a sobrellevar sus mierdas cotidianas. Sin iniciativas como la nuestra, este país se hundiría.
Abrió otra lata y brindó por el bienestar de la clase trabajadora.

© Jon Fusta

HUMOR ESCATOLÓGICO

Mantén apretado el ojete mientras lees este microcuento desprovisto de puntuación porque es posible que te quedes sin aire y puede que te ahogues y entonces morirás y es muy probable que no sepas que en el momento de fallecer el cuerpo se relaja de tal manera que el esfínter se afloja y las heces se liberan de manera torrencial de ahí que te aconsejara al principio que mantuvieras el ojete apretado durante la lectura. Si no te cagaste encima, enhorabuena: sobreviviste al experimento y ya puedes respirar.

© Jon Fusta

HUMOR SURREALISTA

«¿Qué probabilidades había de que me cayera un árbol encima? ¿Una entre un millón?», pensó de camino al hospital. Un instante después, la ambulancia en la que viajaba se estrelló. Recobró el conocimiento en la UCI. «Eres el único superviviente —le dijo su hermano—. Los ocupantes de la ambulancia y del otro vehículo fallecieron todos». Iban a operarlo a vida o muerte en las próximas horas, pero se sentía afortunado. Su hermano, antes de irse, le frotó en el brazo un billete de lotería y rezó una plegaria. Dios lo amonestó: «¡El billete es de los dos, hijoeputa! ¡Quieres que me lo cargue en el quirófano para quedarte con el premio!».

© Jon Fusta

HUMOR CHABACANO

Se busca mujer atractiva y rica que me quiera como soy: pobre y feo.

© Jon Fusta

PARODIA

La S de subnormal. La lleva ceñida al pecho en su traje de payaso benefactor. Luce el tipo de sonrisa perfecta que dan ganas de borrar del mapa, pero nadie lo consigue. Es un idiota invencible que nunca muere ni se pasa de moda. En los cómics, en las series, en las películas, hasta en la sopa de letras que acabo de vomitar. Estoy borracho, pero no ciego. En el agua del inodoro, la palabra «s-u-p-e-r-m-a-n» flota en una línea diagonal. Tiro de la cadena y las letras desaparecen. Salvo la jodida S de subnormal.

© Jon Fusta

HUMOR CORROSIVO

Retirada de la actividad pública, la beligerante filósofa conservaba la celebridad adquirida a base de exabruptos y rapapolvos. Había pisado una mierda y llegó endemoniada a casa. «¡Putos críos!», murmuró mientras se quitaba las zapatillas de andar. Algún gamberro se había cagado en el camino por el que paseaba a diario y la anciana culpó a la juventud: «Los hay decentes, pero el resto son unas putas sanguijuelas». Al día siguiente falleció por acumulación de disgustos. El Gobierno cubrió su féretro con una bandera, la oposición criticó el oportunismo y la anciana se revolvió en su tumba: «¡Sois peores que las putas sanguijuelas!».

© Jon Fusta

HUMOR ABSURDO

Cuando Floren Rabanero multó a las verduleras del Mercadillo de las Discordias, una lluvia de hortalizas pochas casi acaba con su carrera de inspector sanitario; lo impidió la pericia del cirujano que extrajo la metralla vegetal de sus órganos vitales. En la actualidad, los bustos del inspector y el cirujano presiden la entrada del mercadillo y, cada miércoles, una lluvia de huevazos los mancilla. Es preferible alejarse o acudir con la nariz pinzada: la munición de las verduleras está podrida.

© Jon Fusta


¿Qué te parecieron estos microrrelatos divertidos y cortos? ¿Cuál destacarías? Te leo en los comentarios

6 Comentarios

  1. Sebastián Iturralde
    16 mayo, 2025

    Microrrelatos afilados como bisturí y tan divertidos que te sacan carcajadas con una sola línea. ¡Una joya para lectores con humor retorcido!

    Responder
    1. Jon Fusta
      19 mayo, 2025

      Gracias por el comentario, Sebastián, me alegra saber que aprecias esta clase de humor. Por cierto, enhorabuena por tu blog de relatos, tiene un diseño espectacular. ¡Saludos!

      Responder
  2. Lucas
    10 mayo, 2024

    Gracias por los buenos micros. Me abriste el apetito de escribir un microrrelato de humor. Deséame suerte. ¿Algún último consejo?

    Responder
    1. Jon Fusta
      10 mayo, 2024

      Se me ocurre remitirte a este artículo que publicó Celia Arias en su blog. En él dispones de varios modos de encontrar la inspiración necesaria para redactar un microrrelato o cualquier tipo de texto narrativo. Gracias por tu comentario, Lucas.

      Responder
  3. Bianca
    10 mayo, 2024

    Unos relatos muy interesantes. Son el claro ejemplo de que con poquitas palabras se pueden crear buenas historias. Genial la clasificación de los diferentes tipos de humor. Me quedo con el 3 y el 4. Ambos son muy contundentes.

    Responder
    1. Jon Fusta
      10 mayo, 2024

      Muchas gracias por comentar, Bianca. El 3 y el 4 también son de mis favoritos. ¡Un saludo!

      Responder

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