Los siguientes microcuentos ilustrados te harán reflexionar sobre la vida, el poder, el miedo, la estupidez humana y otros espejismos sombríos que se ciernen sobre el porvenir de nuestra especie. Son textos breves donde la crítica, la espiritualidad y la filosofía se entremezclan sin perder filo.
Si buscas microrrelatos para reflexionar, ejemplos de microcuentos o piezas breves de las que dejan poso, no te vayas sin leer esta selección.
Diez microcuentos para reflexionar
DESAPRENDER
A los 57 años, cansado de verme en el espejo, fundé la primera escuela de desaprendizaje. En la primera charla informativa, los asistentes descubrieron los beneficios de desaprender: deshacerse de la programación para ver el mundo con nuevos ojos y experimentarlo sin los prejuicios acumulados. No es bueno funcionar con el mismo sistema de creencias. Sin renovación, somos agua estancada. Y ya sabemos lo que ocurre con el agua estancada.
© Javier Eugercio
EXTREMA DERECHA
Una oleada de crímenes asola el país. «La culpa es de los negros —afirman los reaccionarios—. Fortifiquemos las fronteras con muros y alambradas». «Un momento —intervienen los sabios—, los negros solo comenten el 12% de los crímenes». Los reaccionarios murmuran entre ellos. «Pintemos de negro a los demás criminales», sugiere su portavoz.
© Javier Eugercio
REPROGRAMACIÓN
Intentan encerrarnos en la cárcel del materialismo, pero la mente humana se rebela porque nació para volar. Si te asfixias dentro, busca una salida y no pierdas la fe. La firmeza de intención disuelve los barrotes de la celda trabajo-consumo y permite que la mente, el alma, el destino o lo que sea, materialicen lo imposible. Abandona la programación, céntrate en lo que deseas y resiste hasta alzar el vuelo.
© Javier Eugercio
DEICIDIO
El filósofo proclamó que «Dios ha muerto» y desde entonces me pregunto «¿quién lo mató?». Sospecho de los mesías digitales, que arrojaron a las llamas los textos sagrados y con el humo crearon la realidad virtual. Sospecho de los teólogos de las finanzas, que edificaron mercados bursátiles y los llenaron de fariseos. Sospecho de los ídolos de masas, becerros de oro ensimismados en su propia grandeza. Sospecho que entre todos lo matamos.
© Javier Eugercio
CONEXIÓN
Una vez hablé con un lobo y me pareció un buen muchacho. Llegamos a estar a un metro de distancia, ambos sentados y mirándonos a los ojos, pero la magia se disolvió cuando sospeché que quería robarme la empanada que llevaba en la mochila. Me puse en pie, cogí un palo y el lobo retrocedió. El miedo se interpuso entre el hombre y la bestia; nunca sabré si aquel diálogo existió o qué diablos sucedió entre nosotros. Tal vez, sin la mente primitiva que me puso en guardia las cosas hubieran sido diferentes. Recuerdo su mirada y me invade la tristeza. Eran los ojos de un amado amigo. El lobo se introdujo en la espesura y desde entonces, cada vez que disparan a uno de los suyos, siento un vacío en el corazón.
© Javier Eugercio
APOCALIPSIS
En todo el mundo, gentíos desesperados se congregaron en las calles bozal en mano. Sin nada que perder, desafiaron a los perros guardianes y bozalescas pirámides ardieron en miles de plazas. Los robotitos uniformados se vieron tan superados que dejaron de obedecer. La pandemia siguió progresando hasta la extinción. La vida humana también. ¿Qué había ocurrido con el homo sapiens sapiens? El dios forense se pronunció: «El virus responsable del fin de la humanidad se llama “estupidez”».
© Javier Eugercio
EGO TE ABSOLVO
«Dios aprieta, pero no ahoga», dice el obrero mientras se deja estrangular por el millonario. El líder sindicalista, mientras tanto, comulga con ruedas de molino en la santa iglesia del estado de bienestar. Y el obispo, a Dios rogando y con el mazo dando, desvía la recaudación de las parroquias a un paraíso fiscal. Es un cristiano modélico, pero a veces siente el aguijón de la culpa y, para lavar sus pecados, acude al confesionario de su aliado de fechorías.
© Javier Eugercio
HASTA CUÁNDO
No encuentro límites, ni justificantes, para la locura del ser humano y el sufrimiento que esta genera. Los que están arriba, son el reflejo de los de abajo, que cuando ascienden se comportan del mismo modo. Esto solo afecta, quiero pensar, a un reducido porcentaje de la población; el resto acatamos, miramos para otro lado y procuramos, o fingimos, ser felices.
© Javier Eugercio
SOMOS UNO
Los muros y alambradas siguen en pie, y las razas, naciones y culturas cada vez más separadas y enfrentadas. Somos de la misma especie, ¿cuándo lo vamos a entender? Para bien o para mal, compartiremos el mismo destino… y lo haremos unidos o extinguidos. La unión hace la fuerza, pero en este mundo demencial, los que toman las decisiones se empeñan en desunirnos.
© Javier Eugercio
DUELE
Para cualquier humano consciente de lo que ocurre en el mundo, no es sencillo lidiar con cierta clase de sentimientos contradictorios. Al fin y al cabo, la sociedad es un reflejo de sus integrantes y, en este juego de espejos, nadie está a salvo del juicio, la crítica y la condena. Somos un atajo de primates ¿inocentes? que evitan mirarse al espejo por si encuentran allí a los culpables.
© Javier Eugercio
Recursos gráficos de pngtree y pixabay.
¿Qué te parecieron estos microcuentos para reflexionar? ¡Te leo en los comentarios!

10 mayo, 2025
Acabo de descubrir estos microcuentos y, por ende, a su autor.
Me he deleitado muchísimo. ¡Qué maravilla!
Los compartiré con mis estudiantes.
Definitivamente, siempre se descubren genialidades.
Saludos
11 mayo, 2025
Muchas gracias, Bárbara. Por conectar, por comentar y, sobre todo, por compartir los microcuentos con tus estudiantes. Qué importante es estimular a los jóvenes para que desarrollen el juicio crítico que pretenden robarnos. ¡Enhorabuena por tu labor!
19 julio, 2024
Hola!
Me gustaron mucho los microcuentos «Desaprender» y «Exrema derecha».
Saludos. Marcia desde Argentina.
22 julio, 2024
Hola, Marcia, me alegra que te gustaran esos micros que mencionas y te agradezco mucho el comentario.
Hace 20 años, estuve recorriendo tu tierra durante un mes con una mochila a cuestas. Me quedó muchísimo por conocer, Argentina es un país inmenso, lleno de contrastes y lugares fascinantes. Espero regresar algún día. !Un abrazo grandote!
5 junio, 2024
Me parecen excelentes tus escritos, nunca había leído microcuentos con crítica social. Te felicito!!
7 junio, 2024
Muchas gracias, Yoselyn, me alegra saber que aprecias mis textos. ¡Un saludo!
12 agosto, 2023
Muy buenos!
Te felicito.
Te guardo en marcadores.
Un placer haberte encontrado
14 agosto, 2023
¡Muchas gracias! Me pasaré por tu web.