
Dando guerra en el bando de las letras
El amor nunca viene solo. Llega de la mano del deseo, el placer, la obsesión, el desgaste, la culpa y la dependencia. Estos diez microrrelatos de amor, desamor y sexo exploran los vínculos afectivos y carnales entre violines y tambores de guerra.
Diez microrrelatos de amor, desamor y sexo
También en versión ilustrada
Estos microrrelatos cuentan también con una versión ilustrada que amplía y, en algunos casos, completa el juego narrativo. Al final de cada texto puedes verla o descargarla.
QUÍMICA
De camino a la estación, soñaba despierto y todo me hablaba de ella. Las puertas del tren se abrieron y, con un ramo de claveles blancos, me cuadré en el andén para recibirla. No era ni la sombra de aquella muchacha, pero yo tampoco era un cadete; cincuenta años no pasan en balde. Intercambiamos miradas risueñas y… el brillo de sus ojos avellanados me devolvió al mismo punto donde la guerra nos separó.
© Jon Fusta
NO ES AMOR
Jamás practicaría paracaidismo ni puenting ni ningún otro deporte de riesgo. Sin embargo, en el abismo de las pasiones fui intrépida: me enamoré, me rompieron el corazón y permití que volviera a ocurrir hasta perder la cuenta de los golpes recibidos. Acabé tan lastimada que perdí la cabeza y escribo cientos de páginas, novela tras novela de amor y desamor. Las vendo a millones porque el mundo es un hervidero de lunáticos. Creen que conocen el amor, pero se engañan: no pueden encerrarlo en un frasco de cristal. Acabo de escribir «FIN» en otra novela. A mi lado, el frasco de cristal permanece vacío.
© Jon Fusta
REGALO SONORO
Al principio me limité a escuchar, pero tu voz consiguió embaucarme y sentí una ligera quemazón donde tú ya sabes. «Quiero que te toques», me ordenaste. Soy una chica obediente. Me ocupé de la efervescencia que palpitaba en el epicentro del deseo. Empecé despacio, pero enseguida quise más, y más, y más… Sin dejar de estimularme, me introduje hasta el fondo de tu fantasía y fue increíble, te lo juro, acabé con dolor de garganta.
© Jon Fusta
RENACIMIENTO
Regresar al ruedo de la vida no estaba entre sus planes, pero el corazón… ¡Ay, el corazón! Clavó los ojos en la pantalla, volvió a contemplar el dulce rostro del amor y ascendió a las nubes, suspiró y… se sintió ridículo. El hilo de WhatsApp que había trenzado con su amada era un hervidero de sentimientos a flor de piel, emojis besucones y corazoncitos. ¡Demasiado cursi! Tenía que remontarse a la adolescencia para encuadrar lo que sentía en un contexto reconocible. Se rió de sí mismo y tecleó: «¿Te das cuenta? Cuando estemos juntos, seremos como dos quinceañeros estrenando una vida en común». Pulsó enviar. El doble tic azul no apareció jamás.
© Jon Fusta
ENREDADOS
A la chica que estaba conociendo llegué a conocerla más de la cuenta y decidí no seguir adelante. Ella reaccionó con brusquedad en las redes sociales; publicó un microrrelato en el que me acusaba de ser un monstruo insensible y deslenguado. Ni siquiera tuvo el detalle de ocultar mi identidad. Suena el teléfono mientras escribo estas líneas. La chica que estaba conociendo acaba de desearme la muerte. Con razón no quería conocerla más.
© Jon Fusta
¡FUCK YEAH!
Sale de su cuarto y escucha: «¡Fuck yeah!». Avanza hasta la puerta entreabierta del final del pasillo. Su compi de piso, frente a la tele, agita su diestra con desenfreno. Sin ser descubierta, observa con una mezcla de bochorno y deseo. Empieza a tocarse…
© Jon Fusta
PUNTO G
En el brillo de sus ojos hallé la senda de la esperanza, pero recelé. ¿Demasiado tarde para confiar en el amor? El martillo pilón de la condición humana, impregnado de traición y falsedad, me había golpeado de tal forma que mis piernas no respondían al deseo de caminar hacia ella. Hasta que sus ojos, sus palabras y su amorosa disposición abrieron la puerta dorada… y se obró el milagro. ¿Demasiado tarde para creer? Ella me tendió la mano. Hecho un mar de dudas, traspasé el umbral de su alma y, bajo la luz de la pasión, nos fundimos en un orgasmo compartido.
© Jon Fusta
−18 ℃ DE AMOR
Las canas me enseñaron a desenmascarar al amor. Lección aprendida: me niego a iniciar otra escalada amorosa cuyo destino es el desencuentro, la insatisfacción, las mutuas expectativas incumplidas y esos reproches finales que impiden conservar una sana amistad. Aún espero, sin embargo, encontrar a esa persona «definitiva», por muy en contra que esté del absurdo romanticismo que infla las relaciones hasta que explotan como burbujas financieras. Cansado de leer perfiles fotocopiados, desinstalo la aplicación de citas. Esa misma noche vuelvo a instalarla.
© Jon Fusta
DE VERDAD
Ella, actriz porno; él, escritor maldito. Se amaban sin molestarse, una o dos veces al mes. Abrazos, caricias, pasiones a salvo de juicios y condenas. Sin palabras gratuitas ni exhibiciones públicas. Pura química sin reproches ni convenciones sociales. Era un asunto de personas libres: amor sin posesión.
© Jon Fusta
PECADORES
Por una u otra razón, camuflamos lo que sentimos o callamos lo que pensamos.
—Eva, ¿quieres a Adán como tu legítimo esposo?
La respuesta era «no», porque me estaba enamorando de su hermano, pero no podía salirme del guion establecido:
—Sí, quiero.
Aunque detesto las máscaras, la vida es un baile de disfraces y mi flamante cuñado estaba unas filas más atrás; cruzamos una mirada pecaminosa. Supe que nuestra historia, cautiva en la prisión de la moralidad, se las arreglaría para morder la fruta prohibida.
© Jon Fusta
¿Qué te parecieron los microrrelatos de amor, desamor y sexo? ¿Te gustó alguno en especial? Cuéntamelo en los comentarios
Microrrelatos en cadena
No te vayas sin leer 5 microrrelatos de humor negro.

4 marzo, 2026
Me encantan tus microrrelatos, guapísimo. Soy Helena y solo tengo un libro publicado de microrrelatos
9 marzo, 2026
Hola, Helena. En su día me lo propuse, pero luego descarté la idea de publicar un libro de micrrorrelatos. ¿Cómo fue tu experiencia? ¿Pueden leerse en alguna parte microrrelatos tuyos o solo los publicaste en ese libro que comentas?
18 diciembre, 2024
Me gustaron mucho tus microrrelatos, tanto así que lo he leído varias veces. Yo también soy escritor aficionado de relatos, cuentos y poesía pero aún no he publicado mi primer libro. Me gustaría seguir leyendote, me identifico con tu narrativa.
28 diciembre, 2024
Hola, Alfonso. Agradezco tus palabras y te animo a seguir escribiendo. Ahora parece que, para vender, el escritor debe adaptarse a los gustos de los lectores, a los géneros de moda y a las tendencias actuales. Para mí, lo más importante es desarrollar una voz genuina y un estilo inconfundible. A partir de ahí, podemos empezar a pensar en nuestros lectores y convertirnos en un imán para ellos. Lo realmente difícil es tener un buen respaldo editorial o espíritu emprendedor para desarrollar a través de la autopublicación una buena estrategia de marketing. En cualquier caso, te deseo mucha suerte en tu aventura y espero que disfrutes del viaje. Aunque suene a topicazo, es lo más importante.
14 mayo, 2023
Aa 👢 👢
Compré aquellas botas que tanto me gustaban, solo con el propósito de dejarlas puestas cuando me empotrada, contra la pared, de espaldas, como siempre me ha gustado.
Llegó a su casa como de costumbre, sudado, hacia bochorno ese día… yo estaba deseando que me viese las botas puestas, así que me plante delante de él. Sin decirme nada, como destinatario las miradas hablarán me agarró con fuerza y me dio la vuelta, sentí su bulto duro en mis nalgas y ya sabía lo que quería. Tendríamos sexo duro y no hubo respiro.
17 mayo, 2023
¡Wow! Gracias por compartir tu microrrelato. Me ha gustado el uso que diste al fetiche sexual de las botas.
7 febrero, 2023
Me parecen muy interesantes y bonitos.
My favoritos es el de fuck yea! me pareció muy gracioso y a la vez bastante chulo
14 febrero, 2023
Muchas gracias por comentar, Alejandro, me alegra que te gustaran los micros. Un saludo. Si quieres leer algún texto de Mar, aquí tienes su blog
12 agosto, 2022
Me han gustado. Hace tiempo que buscaba una web diferente. Te seguiré leyendo. Yo tomé la misma decisión que tú. Rompí con mi trabajo en el departamento de Control de Gestión de una multinacional y desde entonces me dedico a escribir, aunque yo empecé mucho antes, en concreto con 13 años. No concibo la vida sin escribir. Es una necesidad.
Lo importante es el camino y ser feliz con la vida. La suerte es que hemos encontrado a tiempo aquello que nos aporta felicidad. Escribir y leer, además de otras cosas claro…
Un Saludo,
Mar
14 agosto, 2022
Hola, Mar, gracias por contarme tu historia. Pertenecemos a esa raza de soñadores que se aventuran en el incierto camino del corazón. ¿Valientes? ¿Ingenuos? ¿Insensatos?… Bajo mi punto de vista, no tenemos más opción. Es nuestro legítimo intento de vivir acorde a lo que somos. Y en eso estamos. Me pasé por tu blog. Mucha suerte con tus propósitos literarios. ¡Adelante!
7 febrero, 2023
Me gustaria saber que tipo de textos escribes
2 abril, 2022
¡Excelentes microrrelatos! Diferentes y originales. Si tengo que elegir me quedo con dos, el número 1 y el número 9. Pero me gustan todos.
4 abril, 2022
Muchas gracias, Mariángeles. ¡Un abrazo!