Hombre pensativo rodeado por escenas simbólicas de infancia, transformación, soledad y un perro que pasea a un hombre con bozal

10 microrrelatos cortos con moraleja

Jon Fusta: antihéroe de Prosa Visceral

Dando guerra en el bando de las letras

Estos diez microrrelatos cortos con moraleja combinan humor, ironía, crítica y reflexión. Cada uno parte de una escena mínima para extraer de la realidad algo incómodo, absurdo o revelador.

Diez microrrelatos cortos con moraleja

También en versión ilustrada

Estos microrrelatos cuentan también con una versión ilustrada que amplía y, en algunos casos, completa el juego narrativo. Al final de cada texto puedes verla o descargarla.

La obediencia cumple, no juzga

Refranes y dichos populares

En aquella comarca nunca llovía. Sin embargo, el hombre del tiempo anunciaba lluvia casi todas las semanas, y los lugareños, en buena lógica, abrían sus paraguas bajo soles de justicia. Hay dos entidades que siempre tienen la razón: el cliente y la tele.

© Jon Fusta

Fe y verdad en el cielo se sabrá

Refranes y dichos populares

Necesitó cinco días de caminata para hallar el tesoro de sus ancestros. Estaba semienterrado en el barro seco. Lástima que las fuerzas no le dieran para más. Moriría en aquel paraje devastado y los miembros de su clan nunca sabrían que la reliquia sagrada no era más que un estúpido hueso. Cinco millones de años después, el último hombre sobre la faz de la tierra desenterró del barro un crucifijo. Lo miró fijamente y se burló de las creencias de su estúpida raza.

© Jon Fusta

La belleza está en los ojos del que mira

Refranes y dichos populares

Iba paseando por el bosque y apareció de la nada. Convertido en una estatua, observé sus movimientos; él no parecía asustado. Brincaba, picoteaba y se detuvo a mirarme ladeando la cabecita. A medio metro de distancia, el duendecillo alado confiaba en mí y siguió danzando a mi alrededor. Aparecía y desaparecía entre árboles y arbustos hasta que el juego concluyó. Pero no la magia. La magia nunca se olvida.

© Jon Fusta

Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo

Refranes y dichos populares

Me hace entrar en mi nuevo hogar, una gélida ratonera que me encoge el alma. Las mantas que me entregaron en recepción no presagiaban nada bueno. Lo sigo hasta mi cuarto. Hay pelusas por las esquinas y huele a porqueriza. Las duchas, carcelarias, no disponen de agua caliente «hasta que reparen el calentador». Le pido una estufa eléctrica. «El lunes te consigo una», me asegura el jefe de personal del Hotel Monumento. Por la noche, no pego ojo. ¡Se piensan que somos animales! Si me dan este alojamiento, ¿qué trato me espera en la cocina? Al día siguiente, de madrugada, dejo la llave sobre las mantas y huyo de aquella encerrona sin dar explicaciones. Temo que me convenzan para quedarme.

© Jon Fusta

¿Chocolate con tomate? ¡Qué disparate!

Refranes y dichos populares

Cansado de absorber toxicidad, había decidido transformar su modo de percibir y empezó por el lenguaje. Cambió los términos de connotación negativa que formaban parte de su vocabulario habitual. Un trabajo hercúleo que pasó, inevitablemente, por la modificación de la palabra «pleito». Ya se lo había oído decenas de veces, pero seguía pareciéndome insólito que un magistrado pronunciara «chocopleito» con una amplia sonrisa capaz de endulzar los litigios judiciales.

© Jon Fusta

Anda sin ton ni son, como pollo sin cabeza o noria sin motor

Refranes y dichos populares

En los puntos de encuentro entre vivos y muertos, siento una placentera calma. No soy una mujer morbosa; es otra clase de atracción. Me paseo entre las tumbas en busca de señales reveladoras o huellas del paso del tiempo. Me detengo delante de una losa. «Vivimos en una era —leo— muy compleja y problemática en la que reina la confusión; y los sonámbulos, apresurados, persiguen fantasmas sin propósito ni descanso». Los difuntos dejan mensajes a los muertos vivientes. Lástima que no sepan leer.

© Jon Fusta

El perro es el mejor amigo del hombre.

Refranes y dichos populares

Camino pensativo. Este mundo es un hervidero de tragedias, hipocresías y frivolidades. Me cruzo con un dálmata que lleva a un hombre de paseo. Con traje, corbata y bozal, el hombre me huele la entrepierna, pero el dálmata, erguido, le sacude un correazo y ladra imperioso. Me parece correcto: a los ejecutivos agresivos hay que tenerlos a raya.

© Jon Fusta

Allá va la despedida, la que echan los de Anchuelo; no les decimos adiós, les decimos hasta luego

Refranes y dichos populares

Os dije que no quería lágrimas en mi funeral; necesitaba vuestras sonrisas para alzar el vuelo. Gracias a todos. Gracias por todo. Mi espíritu, libre de cargas y apegos, se eleva sobre mi cuerpo y emprende el regreso al verdadero hogar. El capullo se quebró, la mariposa emergió y el viento bendijo mis alas. No me fui, me transformé para integrarme en el Todo. Dejo una ventana en la materia densa para el que quiera asomarse a respirar infinitud.

© Jon Fusta

La necesidad agudiza el ingenio

Refranes y dichos populares

Mi hermano y yo heredamos una amplia colección de tebeos de un chaval mayor que nadaba en la abundancia. Estábamos emocionados con aquel arsenal y lo devorábamos, pero no solo de tebeos vive el niño: necesitábamos dinero para comprar golosinas. Así que montamos una biblioteca en una de las habitaciones. Cuando mamá salía a trabajar, metíamos en casa a los chicos del barrio y les prestábamos los tebeos. Les cobrábamos tres duros por el carné de socio y les multábamos si se retrasaban en devolver los tebeos. Éramos unos mercaderes, pero dábamos un buen servicio a la comunidad (como dicen en USA).

© Jon Fusta

La biblioteca no duró mucho, pero montamos nuestros propios recreativos en el patio con unos juegos que encontramos en la basura y otros que ideamos. Además, con el Cinexin que nos regaló padre para resarcirse por habernos abandonado, montamos un cine en el rellano. También un videoclub, gracias a una revista especializada que nos daba nuestro tío. Pegábamos los recortes de las pelis y los vídeos sobre piezas de corcho y la inocencia infantil hacía el resto. Ahora los niños están más consentidos, pero los ciclos socioeconómicos son tan volátiles que la escasez siempre acaba regresando y, con ella, la picaresca vuelve a girar como la vieja manivela del Cinexin.

© Jon Fusta


¿Qué te parecieron estos microrrelatos cortos con moraleja? ¿Cuál destacarías? Te leo en los comentarios

16 Comentarios

  1. Ana
    22 octubre, 2025

    Eugercio que maravilla!!!
    Son bellísimos. Indeleble y Metamorfosis me emocionaron muchísimo.
    Felicitaciones y adelante, que esa pluma no se detenga!
    Un abrazo

    Responder
    1. Jon Fusta
      31 octubre, 2025

      Muchas gracias, Ana. Tu comentario es muy alentador.
      ¡Un abrazo!

      Responder
  2. Antonio
    7 octubre, 2024

    Son geniales.
    «Buen chico» me gustó mucho.
    Es increíble que en veinte o veinticinco párrafos se pueda contar una historia y hacer volar la mente y la imagen lector.
    Mi enhorabuena!!!

    Responder
    1. Jon Fusta
      8 octubre, 2024

      Muchas gracias, Antonio, me alegra saber que te gustaron los micros. «Buen chico» es una pieza exquisita, jajaja. ¡Saludos!

      Responder
  3. Pedro
    7 mayo, 2024

    Qué sorpresa. Me gustaron todos. No se trata de juegos de palabras tontos ni de ambigüedades.

    Responder
    1. Jon Fusta
      8 mayo, 2024

      Muchas gracias, Pedro. Procuro dotar de sentido a cada uno de los microrrelatos que publico. Me alegra que los aprecies, un saludo.

      Responder
  4. Hana
    31 diciembre, 2020

    Muy buenos todos, reflejan en un instante y a modo de metáfora lo que algunos de nosotros sentimos cuando salimos a la calle y sencicallente intentamos observar y comprender el mundo que nos rodea.
    No obstante, me ha gustado especialmente el de «sin propósito» y también el de «vasallaje», pues reflejan ambos lo que puedo ver día a día en las calles, y más en estas fechas navideñas…
    Leer esto ayuda a templar mi ira y tomarlo con humor.

    Responder
    1. Jon Fusta
      1 enero, 2021

      Me alegra haberte ayudado a mantener la ira dentro de unos límites razonables; un ejercicio complejo en los tiempos que corren, y más para los que vivís en una gran ciudad. La pena es que no hay planetas para personas PAS. Nos acogerían con los brazos abiertos y estaríamos a salvo de la constante agresión que sentimos en la Tierra. ¡Viva los extraterrestres! Con o sin atril (guiño y sonrisa).

      Responder
      1. Hana
        1 enero, 2021

        Jajajajajajaja atril ya poco… Sí, últimamente estoy sintiendo más que nunca lo que sentía Jesucristo, que su reino no era de este mundo… Si no, no explico mi ira homicida xD

        Responder
        1. Jon Fusta
          5 enero, 2021

          No te preocupes, tu ira homicida es un síntoma claro de sociopatia por exposición a una clientela zombificada. Si fuera tu médico te recetaría renunciar a la hostelería forever.

          Responder
  5. Fernando
    15 diciembre, 2020

    Una gran selección de micros que abarcan casi todos los aspectos de la vida: infancia, muerte, religión, crítica social,…, incluso la sátira hacia lo políticamente correcto. Has logrado sintetizar ideas muy vastas y complicadas en unas pocas líneas. Y, además, nos invitas a detenernos y reflexionar con todos tus micros y eso es algo digno de agradecer en estos tiempos que corren. Enhorabuena por aportar tanto con tan poco. Un gran abrazo.

    Responder
    1. Jon Fusta
      17 diciembre, 2020

      Procuro hacerlo, Fernando, aportar unos minutos valiosos de reflexión. Contigo da gusto: para que el mensaje llegue completo, se precisa de un emisor y receptor que estén en la misma sintonía. Un abrazo, amigo.

      Responder
  6. Mariángeles Prat
    15 diciembre, 2020

    Hola Javier,
    Me gustan todos pero muy especialmente Metamorfosis y Picaresca.
    Un abrazo

    Responder
    1. Jon Fusta
      17 diciembre, 2020

      Muchas gracias, Mariángeles, me gusta saber cuáles son vuestro micros preferidos. Es una buena forma de conoceros mejor. Un abrazo.

      Responder
  7. Jorge
    13 diciembre, 2020

    Me han encantado; muy buenos todos. Me han llegado especialmente «Indeleble» y «Sin propósito». Un afectuoso saludo.

    Responder
    1. Jon Fusta
      14 diciembre, 2020

      Hola, Jorge, gracias por dejar tu valoración. Me alegra que disfrutaras de los micros. Un saludo, compañero, seguiré tu blog.

      Responder

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