Pareja bohemia se mira con tensión mientras él toca el violín y ella sostiene las baquetas junto a un tambor y una botella

10 microrrelatos de amor, desamor y sexo

El amor nunca viene solo. Llega de la mano del deseo, el placer, la obsesión, el desgaste, la culpa y la dependencia. Estos 10 microrrelatos de amor, desamor y sexo exploran los vínculos afectivos y carnales entre música de violines y tambores de guerra.

QUÍMICA

De camino a la estación, soñaba despierto y todo me hablaba de ella. Las puertas del tren se abrieron y, con un ramo de claveles blancos, me cuadré en el andén para recibirla. No era ni la sombra de lo que fue, pero yo tampoco era un cadete; cincuenta años no pasan en balde. Intercambiamos miradas risueñas, y… el brillo de sus ojos avellanados me devolvió al mismo punto donde la guerra nos separó.

© Javier Eugercio

NO ES AMOR

Jamás practicaría paracaidismo ni puenting ni cualquier otro deporte de riesgo. Sin embargo, en el abismo de las pasiones, salté al vacío unas cuantas veces: me enamoré, me rompieron el corazón y permití que volviera a ocurrir hasta perder la cuenta de los golpes recibidos. Acabé tan lastimada que perdí la cabeza y escribo cientos de páginas, novela tras novela de amor y desamor. Las vendo a millones porque el mundo es un hervidero de lunáticos. Afirman conocerlo, pero se engañan: el Amor no puede encerrarse en un frasco de cristal

© Javier Eugercio

REGALO SONORO

Al principio me limité a escuchar, pero tu voz consiguió embaucarme y sentí una ligera quemazón donde tú ya sabes. «Quiero que te toques», me ordenaste. Soy una chica obediente, me ocupé de la efervescencia que palpitaba en el epicentro del deseo. Empecé despacio, pero enseguida quise más; y más, y más… Sin dejar de estimularme, me introduje hasta el fondo de tu fantasía y fue increíble, te lo juro, acabé con dolor de garganta.

© Javier Eugercio

RENACIMIENTO

Regresar al ruedo de la vida no estaba entre sus planes, pero el corazón… ¡Ay, el corazón! Clavó los ojos en la pantalla, volvió a contemplar el dulce rostro del amor y ascendió a la nubes, emitió un suspiro… y se sintió un tanto absurdo. El hilo de WhatsApp que había trenzado con su amada era un hervidero de sentimientos a flor de piel, emojis besucones y corazoncitos. ¡Demasiado cursi! Tenía que remontarse a la adolescencia para encuadrar lo que sentía en un contexto reconocible. Se rió de sí mismo y tecleó: «Te das cuenta, cuando estemos juntos seremos como dos quinceañeros estrenando una vida en común».

© Javier Eugercio

Microrrelatos de amor: renacimiento

ENREDADOS

A la chica que estaba conociendo la conocí más de la cuenta, y no quise conocerla más. Ella reaccionó de brusco modo en las redes sociales; publicó un microrrelato en el que me acusaba de ser un monstruo insensible y deslenguado. Ni siquiera tuvo el detalle de ocultar mi identidad. Suena el teléfono mientras escribo estas lineas. La chica que estaba conociendo acaba de desearme la muerte. Con razón no quería conocerla más.

© Javier Eugercio

microrrelatos de amor y desamor

¡FUCK, YEAH!

Sale de su cuarto y escucha: «¡Fuck yeah!». Avanza hasta la puerta entreabierta del final del pasillo. Su compi de piso, frente a la tele, agita su diestra con desenfreno. Sin ser descubierta, observa con una mezcla de bochorno y deseo. Empieza a tocarse…

© Javier Eugercio

microrrelato de sexo: fuck yeah

PUNTO G

En el brillo de sus ojos hallé la senda de la esperanza, pero recelé; ¿demasiado tarde para confiar en el amor? El martillo pilón de la condición humana, impregnado de traición y falsedad, me había golpeado de tal forma que mis piernas no respondían al deseo de caminar hacia ella. Hasta que sus ojos, sus palabras y su amatoria disposición abrieron la puerta dorada… y se obró el milagro. ¿Demasiado tarde para creer? Hecho un mar de dudas, traspasé el umbral de su alma y, bajo la luz de la pasión, nos fundimos en un mutuo orgasmo.

© Javier Eugercio

microrrelato de amor: punto G

-18ºC DE AMOR

Las canas me enseñaron a desenmascarar al amor. Lección aprendida, me niego a iniciar otra escalada amorosa cuyo destino es el desencuentro, la insatisfacción, las mutuas expectativas incumplidas y esos reproches finales que impiden conservar una sana amistad. Aún espero, sin embargo, encontrar a esa persona «definitiva», por muy en contra que esté del absurdo romanticismo que infla las relaciones hasta que explotan como burbujas financieras.

© Javier Eugercio

microrrelato de amor y desamor

DE VERDAD

Ella, actriz porno; él, escritor maldito. Se amaban sin molestarse, una o dos veces al mes. Abrazos, caricias, pasiones a salvo de juicios y condenas. Sin palabras gratuitas ni exhibiciones públicas, pura química sin reproches ni convención social. Era un asunto de personas libres: amor sin posesión.

© Javier Eugercio

microrrelato de amor: De verdad

PECADORES

Por una u otra razón, camuflamos lo que sentimos o callamos lo que pensamos.

—¿Quieres a Adán como tu legítimo esposo?

La respuesta era «no», me estaba enamorando de su hermano, pero no podía salirme del guion establecido:

—Sí, quiero.

Aunque detesto las máscaras, la vida es un baile de disfraces y mi flamante cuñado estaba unas filas más atrás: intercambiamos un cruce de miradas. Supe que nuestra historia, cautiva en la prisión de la moralidad, se las arreglaría para morder la fruta prohibida.

© Javier Eugercio

Microrrelatos de amor: pecadores

Recursos gráficos de pngtree y pixabay.

¿Qué te parecieron los microrrelatos de amor, desamor y sexo? ¿Te gustó alguno en especial? ¡Cuéntamelo en los comentarios!

13 Comentarios

  1. Helena
    4 marzo, 2026

    Me encantan tus microrrelatos, guapísimo. Soy Helena y solo tengo un libro publicado de microrrelatos

    Responder
    1. Eugercio
      9 marzo, 2026

      Hola, Helena, me alegro de que aprecies mis microrrelatos y te agradezco que me lo digas. En su día me lo propuse, pero luego descarté la idea de publicar un libro de micrrorrelatos. ¿Cómo fue tu experiencia? ¿Pueden leerse en alguna parte microrrelatos tuyos o solo los publicaste en ese libro que comentas?

      Responder
  2. Alfonso Aleman
    18 diciembre, 2024

    Me gustaron mucho tus microrrelatos, tanto así que lo he leído varias veces. Yo también soy escritor aficionado de relatos, cuentos y poesía pero aún no he publicado mi primer libro. Me gustaría seguir leyendote, me identifico con tu narrativa.

    Responder
    1. Eugercio
      28 diciembre, 2024

      Hola, Alfonso. Agradezco tus palabras y te animo a seguir escribiendo. Ahora parece que, para vender, el escritor debe adaptarse tanto a los gustos de los lectores como a los géneros de moda o tendencias actuales, pero, en mi opinión, lo más importante es encontrar nuestra propia voz y desarrollar nuestra narrativa de manera genuina. Así seremos inconfundibles. Con nuestra propia voz y estilo. A partir de ahí, podemos empezar a pensar en nuestros lectores y convertirnos en un imán para ellos. Lo realmente difícil es tener un buen respaldo editorial o espíritu emprendedor para desarrollar, a través de la autopublicación, una buena estrategia de marketing. En cualquier caso, te deseo mucha suerte en tu aventura y espero que disfrutes del viaje. Aunque suene a topicazo, es lo más importante.

      Responder
  3. Aa
    14 mayo, 2023

    Aa 👢 👢
    Compré aquellas botas que tanto me gustaban, solo con el propósito de dejarlas puestas cuando me empotrada, contra la pared, de espaldas, como siempre me ha gustado.
    Llegó a su casa como de costumbre, sudado, hacia bochorno ese día… yo estaba deseando que me viese las botas puestas, así que me plante delante de él. Sin decirme nada, como destinatario las miradas hablarán me agarró con fuerza y me dio la vuelta, sentí su bulto duro en mis nalgas y ya sabía lo que quería. Tendríamos sexo duro y no hubo respiro.

    Responder
    1. Eugercio
      17 mayo, 2023

      Wow. Muchas gracias por compartir tu microrrelato con mis lectores, me ha gustado el uso que diste al fetiche sexual de las botas.

      Responder
  4. Alejandro
    7 febrero, 2023

    Me parecen muy interesantes y bonitos.
    My favoritos es el de fuck yea! me pareció muy gracioso y a la vez bastante chulo

    Responder
    1. Eugercio
      14 febrero, 2023

      Muchas gracias por comentar, Alejandro, me alegra que te gustaran los micros. Un saludo. Si quieres leer algún texto de Mar, aquí tienes su blog

      Responder
  5. Mar
    12 agosto, 2022

    Me han gustado. Hace tiempo que buscaba una web diferente. Te seguiré leyendo. Yo tomé la misma decisión que tú. Rompí con mi trabajo en el departamento de Control de Gestión de una multinacional y desde entonces me dedico a escribir, aunque yo empecé mucho antes, en concreto con 13 años. No concibo la vida sin escribir. Es una necesidad.
    Lo importante es el camino y ser feliz con la vida. La suerte es que hemos encontrado a tiempo aquello que nos aporta felicidad. Escribir y leer, además de otras cosas claro…
    Un Saludo,
    Mar

    Responder
    1. Eugercio
      14 agosto, 2022

      Hola, Mar, gracias por contarme tu historia. Pertenecemos a esa raza de soñadores que se aventuran en el incierto camino del corazón. ¿Valientes? ¿Ingenuos? ¿Insensatos?… Bajo mi punto de vista, no tenemos más opción, es nuestro legítimo intento de vivir acorde a lo que somos. Y en eso estamos. Me pasé por tu blog. Mucha suerte con tus propósitos literarios: ¡adelante! Te seguiré leyendo.

      Responder
    2. Alejandro
      7 febrero, 2023

      Me gustaria saber que tipo de textos escribes

      Responder
  6. Mariángeles Prat
    2 abril, 2022

    ¡Excelentes microrrelatos! Diferentes y originales. Si tengo que elegir me quedo con dos, el número 1 y el número 9. Pero me gustan todos.

    Responder
    1. Eugercio
      4 abril, 2022

      Muchas gracias, Mariángeles, por leer todos los micros y comentar.

      Responder

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