Gran máscara sonriente entre edificios y restos de consumo, con una hucha rota, monedas, bolsas y flores marchitas.

5 microrrelatos de crítica social

Aquí no encontrarás moralejas simpáticas ni discursos edificantes. Estos cinco microrrelatos de crítica social meten el dedo en la llaga de la muerte, la desigualdad, la barbarie y esa felicidad prefabricada por el sistema para blanquear sus propias miserias.

MASCARRABIAS

Tengo la tóxica costumbre de comer mientras veo el telediario. Soy adicto a la rabia, al odio y al asco. Me llevo un pedazo de carne a la boca. Según el Banco Mundial, la fase de expansión de la economía se prolongará hasta el año 2022. Me pregunto hasta cuándo se prolongará la fase de expansión de la estupidez humana.

© Javier Eugercio

Microrrelatos de crítica social: estupidez colectiva y falsas promesas de bienestar

LA MUERTE ES VIDA

La Muerte estaba a sus espaldas, pero él no la veía. Si al menos la hubiera intuido, habría sido consciente de que el tiempo se nos escurre entre los dedos. El doctor, como un pozo negro que engulló sus quehaceres programados, le anunció lo del cáncer terminal y desde entonces, hasta que la Muerte alzó su índice huesudo, se dedicó a vivir.

© Javier Eugercio

Microrrelato de crítica social sobre la muerte y la fragilidad humana

BARBARIE Y CONDENA

Para que las élites sigan forrándose, los genocidios encubiertos deben continuar, y mientras tanto, los que tienen el culo más o menos a salvo, jodidos pero contentos con su pan y circo. Así funcionan las cosas. Pero todo lo que funciona solo funciona hasta que deja de hacerlo…

© Javier Eugercio

Microrrelatos de crítica social: desigualdad y barbarie

PEZ GORDO

Luis era rico. Se gastaba una fortuna en lujos y caprichos y no tenía problemas de conciencia. «Los pobres ambicionan ser ricos para hacer exactamente lo mismo que yo», solía decir, y luego citaba a Darwin y se reía del manido dicho «Pobre, pero honrado». El mundo estaba hecho a su medida.

© Javier Eugercio

Microrrelato sobre miseria moral y desigualdad social

UTOPÍA

32 años: busca la pareja ideal, pero está harta de tíos y de páginas de citas. 36 años: quiere ser madre y formar una familia, pero necesita un hombre de verdad. Un tipo auténtico, centrado, atento, sensible, honesto, inteligente, divertido… 42 años: gracias a la ciencia, se descarga por internet un óvulo fecundado y por fin se autorrealiza.

© Javier Eugercio

Microrrelato ilustrado sobre felicidad prefabricada y control social

Recursos gráficos de pngtree y pixabay.

¿Te gustaron los microrrelatos de crítica social? ¡Cuéntamelo en los comentarios!

12 Comentarios

  1. María Victoria
    21 junio, 2020

    Encontré tu blog mientras navegaba por la red y debo confesar que fue una bocanada de aire fresco… me encantó tanto que me suscribí.
    Gracias y felicidades!

    Responder
    1. Eugercio
      21 junio, 2020

      ¡Estupenda noticia! Muchas gracias, María Victoria, espero que disfrutes del blog.

      Responder
  2. Hana
    14 abril, 2020

    Espero que debido a los acontecimientos la gente ya no tenga excusa para no coger un libro (o un blog) y ponerse a leer por una vez en su vida. Deberían revisarse y cuestionarse muchas cosas en esta tesitura, en distintos planos que ya has citado, pero sobre todo en uno que realmente lo abarca todo…
    y es nada «más y nada menos» que el concepto del TIEMPO.

    Responder
    1. Eugercio
      14 abril, 2020

      Muy cierto, Hana, el tiempo que pasamos en este plano de consciencia, cuando se proyecta en el pasado o el futuro, se desperdicia. La única vida real es la que transcurre en el presente.

      Responder
  3. SARA MARTIN HAAG
    7 abril, 2020

    Grande Javi !!

    Responder
    1. Eugercio
      7 abril, 2020

      Muchas gracias, guapa, un abrazo!

      Responder
  4. Estrella Vega
    31 marzo, 2020

    Unos comentarios llenos de verdades, que lanzan a la cara las miserias de nuestra sociedad y la falta de valores. Realismo y sinceridad que ayuda a reflexionar sobre nuestro tiempo en la tierra. Gracias por estos esbozos de realidad.

    Responder
    1. Eugercio
      31 marzo, 2020

      Eres muy amable, Estrella, tu valoración coincide con lo que pretendía transmitir. Muchos seguirán durmiendo, pero algunos despertarán con el toque de atención que supone el Coronavirus. Un abrazo!

      Responder
  5. Mariangeles Prat
    29 marzo, 2020

    Me han encantado los microcuentos y sobre todo tus reflexiones que son certeras y con las que estoy plenamente de acuerdo. Ojalá esta situación nos sirva para cambiar nuestras vidas y desarrollarnos como personas dejando atrás este mundo del consumo por el consumo que es aberrante
    Un abrazo

    Responder
    1. Eugercio
      29 marzo, 2020

      Ojalá, Mariángeles, el doctor Coronavirus es una oportunidad para el cambio de paradigma. Necesitamos caminar hacia un mundo donde importen más las personas que el dinero, las posesiones o el poder. Un abrazo, y gracias por comentar.

      Responder
  6. Lorenita
    29 marzo, 2020

    Me han gustado mucho las reflexiones del después de la llegada del “bicho”, los había leído anteriormente pero claro es lo que tienen las pandemias que nos hacen ver donde antes no había luz. Un abrazo en la distancia del confinamiento.

    Responder
    1. Eugercio
      29 marzo, 2020

      Me alegro de que te fueran de provecho las reflexiones del antes y, sobre todo, del después de esta pandemia que nos ha puesto en jake. Pienso que es preferible mirar a los ojos a la realidad social. Si volvemos la cabeza, el mate nos pillará en el jardín de la alegría. Un fuerte abrazo, Lore, gracias por comentar.

      Responder

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